Jamás pensé volver a estar embarazada, a pesar de que decidí buscarte desde diciembre del 2013, siempre vi esa posibilidad un poco lejana y como sentía miedo, preferí simplemente no pensar ni sentir. En Abril del año pasado me enteré que estaba embarazada y me emocioné mucho, mi ilusión se desvaneció a los pocos días al saber que mi angelito se había ido, luego de eso, vinieron meses muy difíciles llenos de impotencia y decepciones.
Para fiestas patrias decidimos realizar un viaje para relajarnos, que bonitos días, con mi familia, disfrutando cada instante, fue un viaje agotador, y al regreso, estaba tan cansada por el viaje que decidí tomarme una tarde para descansar, asumí que era por el trajín del viaje, sin saber que tú ya estabas conmigo, haciéndote un lugar en mi vida y mi corazón.
Que alegría sentí al confirmarlo, nuevamente sería MAMÁ!!!!!!!!
Diosito había decidido enviarte y esta vez, sin que aún yo lo supiera, era para llegar a conocerte.
Mi amor por ti, se disparó inmediatamente, pero tengo que admitir que han sido meses de mucho miedo, temor, dudas, angustias, y todo se me aliviaba sintiendo cómo te movías, como ibas creciendo, se me aliviaba al saber que tú estabas conmigo.
Hoy es 31 de Marzo, han pasado 36 semanas y 4 días, sustos, miedos, alegrías, ilusiones, dudas, llantos de alegría y de miedo, y estoy aquí en emergencias con contracciones cada 5 minutos, con un miedo gigante que me deja sin aliento, pero que se desvanece al saber que en cuestión de horas podré por fin tocarte y conocerte.
Tengo miedo, miedo no por mí, sino por tu hermanita y por ti, miedo por que algo suceda y tú nunca llegues a conocerme, o por lo que le sucedería a tu hermanita si yo no estuviera, cómo se pondría, pero tengo que relajarme pues no nos hace bien esta angustia.
Han monitorizado todo y estás ok, ya me están preparando para llevarme al quirófano y pueda por fin conocerte.
Estoy lista Mía, lista para poder tenerte en brazos, lista para conocerte, este momento marcará nuestras vidas para siempre, eres el inicio de una nueva etapa en nuestras vidas, el inicio de una nueva aventura que la empiezo con temor pero con mucho amor, prometo hijita linda amarte cada minuto de tu vida, hacerte feliz, hacerte una niña de bien y entregarte lo mejor de mí desde este instante hasta que Dios me lo permita, porque en esta vida y en todas las que vendrán, tú serás siempre mi chiquitita, mi conchito, aquella que llegó a mi vida para demostrarme que si es posible que todo marche bien desde el inicio hasta el final, aquella que me devolvió la ilusión de volver a ser mamá y el deseo de sentir de nuevo en mi vientre a un pequeño angelito.
Te amo Mía Raaella, te amo infinitamente,
Mamá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario