No suelo demostrar mucho mis penas ni angustias, siempre me he caracterizado por tener una sonrisa, una palabra de aliento y una broma tonta que saque sonrisas o alivie los malos ratos. Trato de ser fuerte a pesar de las adversidades que pasan en la vida, siempre positiva y aunque a veces me gana el pesimismo, me repongo y sigo sonriente, la vida me ha preparado para todo, soy humildemente una "mujer/mamá todo terreno", problemas hay siempre, y yo siempre suelo verles el lado positivo o los ignoro y pienso que pronto se solucionarán, total lo importante en la vida es la felicidad (y todo lo que ello conlleva) y mi felicidad no la negocio.
Prometí que no me volvería a dejar ganar por la pena, la angustia y la culpa, pero hoy no tengo una sonrisa, una palabra de aliento, ni se me ocurre alguna broma, hoy no quiero hacer nada, sólo llorar y dormirme cansada de hacerlo. Motivos para sonreir tengo miles pero un miedo, me paraliza y me angustia y es que cuando se trata de ti, mi Fabi, mi mundo puede venirse abajo con solo una palabra, vuelve a desordenarse mi vida, el miedo me congela, me aturde, me gana la desesperanza, perdóname Fabi, no soy tan fuerte como trato de serlo, perdóname mi amor, tu mami llora, llora sin poder parar, no soy fuerte, no tengo tanta fe como quisiera, no soy tan positiva como debería, tengo miedo, un miedo enorme que no le deseo a nadie.
Seguramente en unas horas, al verte correr y sonreir, mis miedos se aliviarán, seguramente cuando te abrace podré calmar mi angustia, seguramente rezando cogida de tus manitos podré encontrar la fe que se me pierde a veces, y nuevamente volveré a ser la súper mamá que tú crees que soy, pero mientras no me ves, esta es mi realidad. Trataré de desahogarme lo necesario para que cuando me vuelvas a ver, no hayan rastros de pena en mi corazón ni en mi carita y así tu vidita siga siendo tan feliz como lo es, sin problemas.
Ay mi Fabi, sólo Dios y nosotras sabemos lo duro que es, pero sólo Él sabe por qué y para qué nos escogió, a nosotras nos queda amarnos infinitamente mi reina, seguir desafiando los pronósticos, demostrarle al mundo que con amor todo es posible y que los milagros cuando son pedidos con el corazón, SÍ existen.