martes, 3 de abril de 2012

Me duele más a mí....

El día sábado fue un día normal hasta las 8am... Escuché el llanto de mi hija, no era de engreimiento o pataleta, era de dolor, corrí a verla y la encontré llorando, pálida y la tomé en mis brazos para aliviarle su dolor, fue cuando empezó a vomitar....

Sólo Dios sabe lo nerviosa que me puse, pero ya sabía que debía de hacer, sabía que vendría la tan negada tomografía, esa tomografía que hace 3 años, casi condena a mi hija a una válvula en su cabecita...

Cómo retroceder el tiempo? Ya nada podía hacer, estabamos en camino, jamás sentí el camino tan largo y la espera tan pesada, finalmente la revisaron y ordenaron la tomografía por sus antecedentes...

Tuve que poner a mi bebe nuevamente en una cama de la clínica, y esperar y rezar para que Dios alivie todo en ella.....

Fueron 3 intentos, no me dejaron entrar a mí, entró el papá... "Yo soy la mamá, yo debí de entrar" pensaba, mientras se cerraba la puerta de la sala, y solía podía escuchar a mi Fabi llamandome desesperadamente.... Que miedo sentí, que pequeña volví a sentirme, que desgarro sentí en el pecho, me quedé parada en la puerta esperando a que ella se calmara, sin poderla abrazar, besar o calmarla....

Mientras pasaba el tiempo, corrían rápidas imágenes por mi cabeza, hasta recordé aquello que mi mamá decía cuando yo erapequeña y me caía "a mí me duele más que a ti" y esta vez pude sentir aquel dolor inmenso de ver a un hijo llorar de miedo, de dolor y yo sentir la impotencia de no poder hacer nada.

Luego de cada intento me decían, "vamos a sedarla", yo no sé si ustedes hayan visto como sedan a un bebe, pero yo vi a mi bebe de 1 mes ser sedada y la desesperación de ella de no dormirse, a pesar de su corto tiempo de vida, y fue una experiencia horrible... No quería volver a pasar por eso, ella no se dejaría inyectar, ella no soportaría la vía, y mucho menos yo.

Mientras estaba con ella, rezaba con ella, la abrazaba con todas mis fuerzas, quería llorar pero no debía... Pero tanto, tanto rezamos nosotras adentro y mi mamá, mi suegra, mi esposo y mi cuñada afuera, que los doctores decidieron no sedarla y solo observar su evolución y mandarla de regreso a casa.

Era Dios nuevamente que nos daba una señal...

"Y puso sus manos sobre hijita y la hizo dormir para aliviarle sus dolores, sus miedos...."


Gracias Señor de los Milagros!