viernes, 21 de abril de 2017

Gracias por llenar mi vida de color❤

Cuando el cansancio se apodera de mí y las energías se me agotan, cuando la derrota me alcanza, cuando las lágrimas se asoman sin tener un motivo, cuando los problemas ya parecen no tener solución... recurro a lo que me llena el alma: Ustedes.

Amo sus sonrisas, sus vocecitas de sueño, sus ocurrencias que me alegran el día, su inocencia que me regresa a mi infancia, sus dulces besos que llenan mi corazón, sus manitos que buscan las mías, ese calorcito que buscan al recostarse en mí...

Gracias mis amores, porque sin ustedes saberlo, hacen que mi vida tenga color...

Las ama infinitamente,

Mamá.

martes, 24 de mayo de 2016

Soy mamá y tengo miedo

No suelo demostrar mucho mis penas ni angustias, siempre me he caracterizado por tener una sonrisa, una palabra de aliento y una broma tonta que saque sonrisas o alivie los malos ratos. Trato de ser fuerte a pesar de las adversidades que pasan en la vida, siempre positiva y aunque a veces me gana el pesimismo, me repongo y sigo sonriente, la vida me ha preparado para todo, soy humildemente una "mujer/mamá todo terreno", problemas hay siempre, y yo siempre suelo verles el lado positivo o los ignoro y pienso que pronto se solucionarán, total lo importante en la vida es la felicidad (y todo lo que ello conlleva) y mi felicidad no la negocio.

Prometí que no me volvería a dejar ganar por la pena, la angustia y la culpa, pero hoy no tengo una sonrisa, una palabra de aliento, ni se me ocurre alguna broma, hoy no quiero hacer nada, sólo llorar y dormirme cansada de hacerlo. Motivos para sonreir tengo miles pero un miedo, me paraliza y me angustia y es que cuando se trata de ti, mi Fabi, mi mundo puede venirse abajo con solo una palabra, vuelve a desordenarse mi vida, el miedo me congela, me aturde, me gana la desesperanza, perdóname Fabi, no soy tan fuerte como trato de serlo, perdóname mi amor, tu mami llora, llora sin poder parar, no soy fuerte, no tengo tanta fe como quisiera, no soy tan positiva como debería, tengo miedo, un miedo enorme que no le deseo a nadie.

Seguramente en unas horas, al verte correr y sonreir, mis miedos se aliviarán,  seguramente cuando te abrace podré calmar mi angustia, seguramente rezando cogida de tus manitos podré encontrar la fe que se me pierde a veces, y nuevamente volveré a ser la súper mamá que tú crees que soy, pero mientras no me ves, esta es mi realidad. Trataré de desahogarme lo necesario para que cuando me vuelvas a ver, no hayan rastros de pena en mi corazón ni en mi carita y así tu vidita siga siendo tan feliz como lo es, sin problemas.

Ay mi Fabi, sólo Dios y nosotras sabemos lo duro que es, pero sólo Él sabe por qué y para qué nos escogió, a nosotras nos queda amarnos infinitamente mi reina, seguir desafiando los pronósticos,  demostrarle al mundo que con amor todo es posible y que los milagros cuando son pedidos con el corazón, SÍ existen.


sábado, 13 de febrero de 2016

Feliz día del amor mis princesas

Hoy mientras hacía dormir a Mía, un ruido fuerte la asustó mientras estaba en mis brazos, sus ojitos se abrieron y desorbitados me buscaron, sus manitas se apresuraron a buscar mi cuerpo y se recostó en mi pecho, como escondiéndose, me miró y cuando empecé a cantarle, volvió a dormir, no importó que el ruido fuerte siguiera afuera, ella había encontrado a Mamá y con eso le bastaba para sentirse segura y volver a dormir.

Y ahí estaba yo, para ella, para calmar su pequeña angustia y hacerla sentir paz.

Quizá ese sería mi regalo de San Valentín para ellas, mis dos grandes amores:  Una canción que calme sus miedos, un abrazo que las haga sentir protegidas, un beso en sus frentecitas que les recuerde cuánto las amo y mi pecho para que se acurruquen y se escondan por un momento de sus problemas, hasta que juntas les hallemos solución.

Con el tiempo, seguramente esto no solucionará ninguno de los problemas que la vida les ponga, pero tendrán la certeza de que siempre Mamá estará  incondicionalmente para ellas.

Feliz día del amor mis pequeñas princesas, de quién las ama incansable e indescriptiblemente, Mamá.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Feliz 7mo aniversario

Hoy me desperté como siempre, con la prisa de que Fabi llegué al colegio temprano, jugando con Mía, apurando a todos, y no lo niego, renegando.
Fabi se despidió como siempre y me dio un besito y me dijo te quiero mucho mami y me abrazó, me enterneció, no sé porqué siempre tiene la facilidad de derretirme cuando más estresada y apurada estoy, ella es tan tierna. Regresé al cuarto con Mía y de repente me acordé: Hoy es 30.Set!!!.
 
Este año ha sido diferente en nuestras vidas con la llegada de Mía y aunque hemos tratado de que no muchas cosas se modifiquen para no afectar a Fabi, la verdad es que si le ha afectado, lo ha tomado bien, pero es lógico, ella era la única, la princesa de la casa y ahora son dos princesas, Fabi es muy dulce con Mía, es juguetona y risueña, pero también se encapricha y me hace estallar, y a veces, admito que soy muy dura para que ella no se engría. Ay mi Fabi...
 
Entre tantas cosas, hoy me olvidé que hace 7 años, ella nos trajo la noticia más dura que pudimos recibir, parece increíble, aún siento que esa etapa fue un mal sueño, fueron meses duros, llenos de dolor, de incertidumbre, del mayor temor que he sentido en mi vida, de simplemente no querer vivir, pero lo hacía por y para ella. Ya hay detalles que se me escapan por el tiempo, pero siento que jamás he sentido tanto dolor, tanto miedo, tanta culpa, tanto amor, tanto coraje por luchar por alguien; no sé cómo pude soportarlo, quizá sólo fue mi gran amor por ella que me mantuvo cuerda y de pie, lista para darle ese primer abrazo que haría que me enamore perdidamente de sus ojitos tristones.
 
La vida nos cambió ese día, nos cambió para siempre, nos hizo entender el poder de Dios, la inseguridad de la vida, del destino, lo poco o mucho que puede hacer el dinero contra los designios de Dios, me enseñó que el amor, cuando es real, vence todos los pronósticos, que la fe si mueve montañas, que los milagros si existen, que la unión hace la fuerza, me enseñó a amar sin límites, a confiar hasta la locura en algo improbable, me enseñó a sonreír ante cualquier adversidad, a reírme de los problemas cotidianos, me enseñó a vivir la vida día a día, siendo feliz con lo que se conseguía en el momento, me enseñó a ser agradecida por lo que Dios me había dado, sin cuestionar si era bueno o malo para mí, simplemente era lo que me había tocado y había que asumirlo con amor y fe.
 
Son 7 años y prometí no llorar, porque la vida nos ha sonreído desde ese 30.set.2008 hasta ahora, pero no puedo, lloro por los recuerdos y temores, por la alegría de poder decir que todo pasó, que fue una experiencia dura pero con un final feliz, lloro porque no sólo Dios me regaló a Fabi y me la curó para siempre, sino que además, me regaló a Mía, sin ningún problema, ambas completamente perfectas, y a veces, sólo a veces, pienso que es demasiada felicidad y dicha junta...
 
Ay Fabi, entre los quehaceres, el trabajo, las responsabilidades, la carga se me hace pesada hijita y mami se cansa y reniega, pero si tan sólo pudieras saber con qué devoción yo pedía por tu vidita, con qué amor bendecía cada prenda tuya, si supieras con qué amor yo te esperaba y rezaba por un milagro, quizás pudieras entender un poco a mami  y sus locuras. Cuando seas más grandecita podré enseñarte todo lo que yo escribía para ti, para que tú sepas, todo lo que papi y yo pasamos con tu llegada, que no fue fácil, pero que fue igual o más hermosa que cualquier otra, porque un angelito lindo había decidido regalarnos la maravillosa experiencia de ser sus padres, y aprenderás mi hijita linda, que con amor y fe, todo es posible, porque tú misma lo sentiste aún sin conocernos.
 
Para ti mi Fabi, mi fe, mi devoción, mi admiración por ser tan guerrera desde la pancita, contigo, no existen límites pequeña, para ti mi Fabi mi vida a la mitad, para que la otra mitad la tenga tu hermanita.
 
Feliz 7mo aniversario a la vida, a esa que me cambió de un momento a otro, y que con el poder de Dios, amor y fe, pudimos volver a ordenarla y reconstruirla.

Feliz 7mo aniversario Señor de los Milagros!!!!
Feliz 7mo aniversario mi Fabi!
Te amo como no puedes imaginar.
 








 

jueves, 11 de junio de 2015

La llegada de Mía Rafaella

Dicen que cada embarazo es un mundo distinto y pude comprobarlo con el embarazo de Mía, fue un embarazo distinto en algunas cosas y similares en otras, pero la diferencia más marcada fue que Mía llegó a este mundo sin ningún problema de salud, y la verdad es que yo no lo creía, me hice miles de ecografías para comprobar que efectivamente mi hijita estaba sana, y aún así el día de la cesárea tenía mucho miedo.
Hay experiencias que te marcan de por vida y pues obviamente el embarazo y nacimiento de Fabi, marcaron mi vida mucho más de lo que en estas líneas puedo expresar, y viví el embarazo de Mía con mucho temor.
La fecha de parto era el 25 de abril, pero desde inicios de Marzo empecé a tener contracciones y estuve de reposo por riesgo de parto prematuro desde el 15 de Marzo, la verdad es que yo quería que nazca ya, quería verla, conocerla, así me pasé los siguientes días, hasta que el doctor, debido a que las contracciones no cesaban, me programó la cesárea para el día 31 de Marzo, ese día entré en pánico.
Era prematura mi hijita, si es cierto, yo quería verla, pero habían riesgos!, recuerdo haberme puesto a llorar en mi baño sin nada que me calmara, por más que trataba no podía, me puse a escribirle a unas amigas, contándoles mi verdad, esa que a pesar que muchos la presentían, yo no me había animado a aceptar: Temía que algo saliera mal con Mía.
De alguna manera había creído dentro de mí, que siempre las cosas salían mal, que no todo podía salir perfecto, que seguramente Mía moriría o tal vez yo, y les iba a faltar a mis dos hijas, qué haría Fabi sin mí? No iba a soportarlo!!,  Mía jamás me conocería! Pobre Luis!
Mil ideas negativas en mi cabeza, miles de temores, miles de traumas, es cierto, todo eso me rondaba y no me dejaba en paz desde que me enteré que estaba embarazada y ese día por primera vez lo confesé, de cierta manera me alivió, mis amigas, me ayudaron y como muestra de su cariño fueron a verme el mismo día de la cesárea y esperaron hasta que saliéramos del quirófano, comprendí que Dios se manifiesta de diferentes maneras y en diferentes personas, de cierta manera sabía que además de mi familia, otras personas enviadas por Dios estaban cuidándome.
Finalmente entré al quirófano, y sentí, quizás por los nervios, todo el corte, mucho dolor, me puse tan nerviosa que tuvieron que sedarme, no quería dormirme, quería ver a mi hijita, mi pequeña Mía, mi amorcito chiquitito llegaría y yo quería verla y comprobar que efectivamente estaba completamente sana, no la escuché llorar, pero recuerdo haber despertado con su calorcito cerca de mi rostro, que feliz me sentí, era mi bella Mía, con sus ojos grandotes mirándome como diciéndome "Mami aquí estoy sana y perfecta para ti", que alivio sentí, sonreí casi en automático y lloré, se la llevaron a los pocos segundos, todo parecía un sueño.
Cuando desperté totalmente estaba en recuperación pedí que por favor me la llevaran al cuarto para conocerla, pues lo anterior había sido un sueño para mí, y así a las 2:00am del 01.Abril, pude abrazarla, era hermosa, pequeña, calientita, ojona, bella y estaba completamente sana.
No pude dormir esa madrugada, era tanta la emoción que sentía, la felicidad, la alegría que no podía dejar de sonreír, miraba a Luis durmiendo en el sillón y le decía a cada rato "Luis, estamos vivas!!!", "Luis estamos sanas", "somos una familia de 4".

Y así, Mía Rafaella se convirtió en la prueba de que todo puede salir bien desde el inicio hasta el final, que Dios nos ama y que jamás hay que perder la fe, la esperanza en que con Él todo sale bien.

Y así como en un sueño, nos convertimos en una hermosa familia de 4.
 
 
 
 Mía Rafaella a pocos minutos de nacida
Fabi & Mía por fin juntas


Mi linda familia por acompañándonos ese día hasta las 2:30am!!!!
Los amo!



miércoles, 10 de junio de 2015

Mami de dos

Qué difícil es!! Me lo dijeron, me lo contaron, pero NO, no es lo mismo escucharlo que vivirlo. Las amo, amo y me derrito cuando están juntas y Fabi acaricia y cuida a su hermani (como ella le dice,  o también Chiqui), amo saber que se tienen una a la otra y que esa relación de complicidad y cariño, será de por vida.
Aquí un poco de mi rutina:
Fabi se va al colegio super temprano y regresa plan de 4pm, pobre mi hijita! pero de cierta manera agradezco, con mucha culpa, que llegue tarde, llega cansadita del cole, almorzamos juntas y luego de cambiarse a hacer tareas, y luego a jugar un poquito, hasta ahí todo bien, mi problema surge cuando me toca hacer dormir a Mía, mi chiquitita que tiene 2 meses... y es que justo a esa hora a Fabi se le ocurre cantar y jugar, y es difícil hacer dormir a una bebé con canciones de Violetta, Maroon 5, Arianna Grande, Meghan Trainor y hasta de Taylor Swift, y es que entre sus cantos, bailes, gallos y preguntas mi pobre Mía no duerme!!! Entonces empieza mi calvario:
M: Fabi mi amor podrías cantar un poquito más bajo?
F: Ya mamá!
(a los dos segundos)
F: Mami así de bajito o más?
M: así está bien amor
(dos segundos después )
F: ya se durmió la chiqui?
M: No amor, necesita un poquito más de tiempo.
(a los dos segundos...)
F: Mami ya?? Quiero q veas mis nuevos pasos
M: No Fabi, falta un poco(ya voy cambiando el tono y la forma de llamarla... 🙈)
F: Apago la luz de mi cuarto para que mi hermani duerma bien?
M: uhmmm ya, sería bueno
F: y la luz del hall?
M: También creo
F: y la de la cocina?
M: No es necesario, la cocina está lejos
F: Bueno, voy a seguir cantando y practicando mis pasos.
M: Yaaaa
(dos segundos después )
F: Mami yaa??
Ay por Dios!!!! Es en serio????... Me queda respirar  y seguir respondiendo a todas sus preguntas.
Luego de tanto mi pobre Mía concilia el sueño y ahora me toca atender a Fabi, hacer que de bañe, que se cambie, hay que secarle el cabello, que cene, y a la cama.
Acabo mi rutina 8.30pm a lo mucho y luego una ducha, de pocos minutos,  porque en verdad estoy bien cansada para demorarme más, ceno y a la cama, no tengo energía para más.
Cada noche acabo como si hubiese corrido una maratón y cada noche cuando son 8.30pm y mis hijas están profundamente dormidas, más angelicales que nunca, más dulces que nunca, siento que logré todo, es como si hubiese escalado el Everest, y la satisfacción se apodera de mí, duermo con una sonrisa y feliz de haberlo logrado un día más.
Y claro, en unas cuántas horas, empieza mi día de nuevo, los desayunos,  las loncheras (para mi esposo y mi Fabi), las correteaderas de la mañana, y luego todo el día vuelve a empezar, pero a pesar del cansancio espero el final del día para poder decir, casi desmayada, "Lo logré de nuevo"😍

jueves, 30 de abril de 2015

Fabi, una linda y dulce hermana mayor

Fabi siempre ha demostrado ser una niña llena de amor, cariñosa, tierna y muy, muy obediente, cuando se enteró de su hermanita no paró de llenar de besos a la pancita, le cantaba,  la saludaba y se despedía de ella diariamente... que linda sensación!
Mi hijita mayor amaba a su hermanita!  Sentía una satisfacción enorme!!!
Pero faltando pocas semanas para la llegada de Mía, Fabi empezó a cambiar, protestaba de todo, se quejaba y renegaba de todo, qué  había pasado con mi dulce pequeña?  Con esa niña obediente que cumplía sus rutinas diarias sin poner reparos?
Al principio me sentí mal, triste y desesperada por no saber manejar esa situación y aún no había nacido Mía... Cómo sería cuándo ella esté aquí????
De pronto empecé  a tener señales de que se adelantaría el parto, y ahora?? Cómo reaccionaría Fabi? Yo estaba desesperada todo cambiaba y yo no quería más cambios para Fabi, quería que tuviera tiempo para adaptarse, quería que volviera a ser la misma, pero también tenía cosas por hacer por Mía, además de los cuidados de una amenaza de parto prematuro, mis miedos por faltarle a mis hijas, en fin, fueron días muy estresantes y difíciles para mí como mamá.
Llegó el día en que nacería Mía y mi corazón se dividía al dejar a mi Fabi en casa de mi tía, le di un beso y sin que ella supiera me despedí para siempre y la encomendé a Dios, quizá no volvería a verla, que pena tenía; la otra parte de mi corazón se quedaba con Mía para conocerla.
El 01.abril  mi Fabi fue a verme a la clínica, en sus ojitos se veía incertidumbre, besó a su hermanita, me abrazó a mí y dentro de lo que pudo se comportó bien, yo la veía desestabilizada, no estaba cómoda, por más atenciones y por más que hacía mi dulce Fabi sufría, que pena sentía yo.
Dios sabe que hice todo lo que pude y pedí que el 2.Abril me dieran el alta, Fabi tenía que estar cómoda en su ambiente, en su rutina, con mamá y papá, conociendo a esa nueva personita que había llegado a cambiar su mundo, y aunque suene feo, a quitarle todas las atenciones exclusivas que tenía hasta unos días antes.
Llegamos a casa y el fin de semana, Fabi volvió a ser la dulce niña de siempre, obediente y con su comportamiento normal, a pesar del dolor y cansancio, sabía que había tomado la mejor decisión al pedir el alta tan rápido, mis dos hijitas ya estaban bien.
Ahora Fabi llega del colegio, besa y apachurra a Mía, le canta un par de canciones y hace su rutina de siempre, pero además la cuida, la vigila siempre, se ha vuelto mi ayudante estrella, y aunque como toda niña es tosca, sé que todo lo hace con amor.
Fabi es una cariñosa, amorosa, tierna y muy responsable hermanita mayor y Mía, en sus primeros 30 días  ha demostrado ser una paciente y tranquila hermanita menor, que soporta con amor, tantos besos y caricias de su hermana.