Yo siempre ando correteando por trabajo, por mi negocio, por la casa, por Fabi, por mis cosas, por mi esposo, pero ayer me dediqué a observar a Fabi y a escucharla con mucho más detalle que siempre.
Ayer comprendí que mi niña está dejando de ser la bebé que yo traje al mundo y que necesitaba de mí a cada minuto.
Fabi siempre fue una niña despierta, si bien se demoró en caminar, siempre estuvo alerta a todo, hablaba y cantaba al año pero sobre todo siempre fue una niña muy dulce y muy sentimental.
Como el primer año y medio vivimos solitas, desarrollamos una comunicación excelente, yo le contaba todo, aunque seguro no entendía que significaba todo lo que me pasaba pero era mi pequeña compañerita, cantábamos y reíamos, todo lo hacíamos cantando. Confieso que no soy muy buena en los juegos, pero si me dedicaba a cantar, a bailar y a conversar con ella.
Ayer me di cuenta de que es una niña, no una bebe, sigue siendo igual de despierta, igual de dulce y sentimental, pero ha crecido, ahora nuestros momentos también tienen parte de baile y canto, me enternece que me llame al celular para cantarme una canción que sabe que me gusta y me derrito cuando la veo bailar en su cuarto, tratando de imitar todos los pasos de baile de su último vídeo; pero ahora nuestros momentos están llenos de preguntas, de respuestas que no la complacen, de más preguntas y nunca acaban, a veces pregunto yo y sus respuestas me dejan pensando en que ha crecido y en cómo es posible que una niña sepa tanto!! Como dice ella, ya es una Niña Grande!
Todas las noches al acostarse, rezamos y agradecemos por las bendiciones recibidas y finalmente cuando se duerme, rezo pidiéndole a Dios que me de más días como esos, que me permita seguir disfrutando de su inocencia, de sus preguntas inacabables, de su linda y melodiosa voz, de su sonrisa que contagia, de sus ojitos negros, de sus tiernos besos, de sus amorosos "te amo mamá" y sus abracitos que me derriten.
Cómo ha pasado el tiempo, mi Fabi es ya una niña de casi 5 años, y aunque vivo cada día más enamorada de ella, confieso que extraño los momentos en que fue una bebe, quisiera retroceder el tiempo y quedarme más tiempo con su olor, con su calorcito, con esos momentos en los que me metía en su cuna y jugábamos las dos (siii, yo entraba en la cuna :P)... Pero el tiempo ha pasado y ella es una Niña Grande!




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