Y el 29 de Diciembre de 2008 a la 1:49pm nació mi Fabi.
Su llanto fue la melodía más hermosa que he oido y cuando la acercaron a mí, no pude contenerme más, me había pasado 3 meses tratando de ser fuerte por ella y para ella, pero en el momento en que acercaron su carita a la mía y sentí por primera vez su calor, estallé en llanto... Era mi hija, mi ángel sin alas, que había llegado, por primera vez podía verla, besarla, tocarla y aunque todo ese día no la pude abrazar, fue sin duda el mejor día de mi vida.
Luego tomamos la decisión de operarla, ella tenía 4 días de nacida y fue la hora más díficil, recé todo lo que pude y nos encomendamos a Dios, a su Santo protector el Señor de los Milagros, recé tanto como jamás lo había hecho en mi vida, era mi hija, mi bebe que estaba en una sala de operaciones, cualquier cosa podía pasar, algo podía fallar, su corazón quizás no lo resistiría... Pero Dios se posó en el Dr. Ochoa y la operó milagrosamente, de ahí en adelante a esta etapa de nuestra vida, yo le llamo "Recibiendo Milagros"

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